El Santo Hospital de San Julián mártir y Santa Lucía
La ciudad de Barbastro contaba desde el siglo XIII con dos casas-hospital para pobres, la de San Julián y la de Santa Lucía, regidas por sendas cofradías religiosas. Su finalidad fue dar asilo a los transeúntes de paso por la ciudad, estando ubicadas junto a dos ermitas extramuros, ya que de esta forma se evitaba la posible entrada de “pestilencias” y de personas de dudosa conducta.
La iglesia de San Francisco, perteneciente al desaparecido convento del que se conserva el recinto del claustro convertido en recoleta plazoleta —Plaza de San Antón— es resultado de una intensa reforma llevada a cabo a finales del siglo XVI.