Junto al puente del mismo nombre, a las afueras de Barbastro, y cercano al molino de la Parra, hubo un templo cristiano conocido como Santa Fé, que sustituyó a una antigua mezquita. Su advocación se debe a que tanto la iglesia como el molino cercano, eran propiedad del monasterio francés de Santa Fe de Conques, a quienes habían sido donados tras la conquista de la ciudad a los musulmanes.