Junto al puente del mismo nombre, a las afueras de Barbastro, y cercano al molino de la Parra, hubo un templo cristiano conocido como Santa Fe, que sustituyó a una antigua mezquita.
Su advocación se debe a que tanto la iglesia como el molino cercano, eran propiedad del monasterio francés de Santa Fe de Conques, al que habían sido donados tras la conquista de la ciudad a los musulmanes. El único resto conservado de la antigua iglesia románica es la portada que en el siglo XIX fue trasladada al Cementerio Municipal de Barbastro, donde se encuentra en la actualidad.