Está fechada en 1888, y es también obra de ladrillo, sencilla, aunque su fachada presenta cierta plasticidad por el uso de pilastras y una imposta que la divide en dos cuerpos; está rematada con un frontón triangular flanqueado por dos espadañas. El interior, de concepción clasicista, presenta una nave, con tribunas sobre las capillas laterales que se prolongan en el crucero y presbiterio.