Un momento de la presentación del libro.
Este martes se ha presentado el libro “Variedades de olivo del Somontano”, un exhaustivo estudio sobre este cultivo realizado por el investigador Javier Viñuales. Este ejemplar se ha publicado gracias a la ayuda a la edición del premio Félix de Azara de 2006, concedido por la Diputación Provincial de Huesca.
El presidente de la DPH y alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, el presidente de la Comarca del Somontano, Jaime Facerías, y el presidente del Centro de Desarrollo del Somontano (CEDER), Mariano Altemir, han arrropado al autor durante la presentación del volumen, que se ha celebrado en San Julián. Las instituciones que representan, así como el Gobierno de Aragón, trabajan conjuntamente para impulsar iniciativas que permitan la identificación, la propagación y la conservación de las variedades oliveras autóctonas.
Este exhaustivo estudio pone de manifiesto la gran riqueza y diversidad genética en los olivares de la comarca. Pretende ser una guía divulgativa de su riqueza varietal, donde podemos encontrar cuatro variedades principales: Alquezrana, Injerto, Arbequina y Verdeña. Pero además contamos con cinco variedades secundarias y nueve consideradas locales, que sólo se encuentran en zonas muy pequeñas del Somotano.
Viñuales explica que se embarcó en la aventura de investigar los olivos autóctonos al no poder encontrar documentación sobre algunas de las variedades. Una de las iniciativas más interesantes que se han llevado a cabo en los últimos años en lo que a la conservación y recuperación de los olivos se refiere es la creación de diez campos experimentales con variedades autóctonas y foráneas que permitirán a los agricultores la extracción de datos para nuevas plantaciones. Puestos en marcha en los últimos años, cuentan con el apoyo de la Comarca del Somontano, el CEDER y el Gobierno de Aragón. En uno de ellos Javier Viñuales ha desarrollado una interesante labor eligiendo los olivos de referencia de cada variedad para obtener los plantones. “Tenemos que saber vender ese producto diferente y de calidad excepcional que podemos producir. Y espero que este libro ayude a ello”, asegura.
El presidente de la DPH y alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, recuerda que “el Somontano se ha distinguido a lo largo de la historia por ser una zona de gran tradición olivarera. El hecho de arrancar los olivos fue un empobrecimiento y ahora se está recuperando. Hay tradición y nuestro aceite tiene prestigio en el mercado”.
Por su parte, el presidente de la Comarca del Somontano, Jaime Facerías, considera que “se puede preservar el olivo tradicional y crear otros cultivos semiextensivos que permitan conseguir algo similar a lo que se ha logrado con el vino”. Por ello, se está trabajando para que el Somotano cuente con una denominación de origen del aceite.
El presidente del CEDER, Mariano Altemir, explica que desde el la entidad que preside se llevan varios años trabajanno con los agricultores, haciendo demostraciones, organizando catas de aceite... con el fin de que se dejen de arracar las oliveras y se impulse su cultiuvo. “En Alquézar se van a plantar mil olivos, un dato esperanzador”.