Parque de La Mina.
Siguiendo la premisa del uso razonable del agua, la Concejalía de Servicios del Ayuntamiento de Barbastro pone en marcha este verano un plan para la reducción del consumo de agua por parte de las brigadas municipales. Con la reducción del periodo de riego se pretende ahorrar un 50 por ciento del agua que habitualmente se consume en parques y jardines.
Actualmente la práctica totalidad de los riegos dependientes del Ayuntamiento de Barbastro están automatizados y controlados a través de programadores, lo que supone un importante ahorro de agua respecto al riego manual, que sólo se mantiene en las jardineras. Esta optimización en el riego permite que, con la llegada del verano, se reduzca a la mitad la frecuencia de riego durante los meses de junio, julio y agosto, de forma que se ahorran 25.000 metros cúbicos de agua aproximadamente en el periodo estival.
Con el fin de ahorrar agua, el Consistorio barbastrense está estudiando un proyecto por el que se reutilizaría el agua de las piscinas, tanto climatizadas como de verano, para el riego de los jardines municipales. La ley obliga a vaciar diariamente el cinco por ciento del agua que contiene cada vaso, por lo que esa cantidad podría ser reutilizada.
Por otro lado, con la llegada del verano también se modifica el sistema de regado de las calles. Mientras que durante estos meses se friengan las vías céntricas una vez a la semana con una lanzadera a presión, desde mayo hasta septiembre se pasa a realizar el baldeo de las calles. Este método también se realiza por sectores de forma que cada zona de la ciudad se baldea una vez a la semana.